Periodismo por Periodistas: María Florencia Alcaráz

Por Eugenia Rodríguez.

El movimiento de mujeres ha avanzado con fuerza, organización y calle para visibilizar, denunciar y concientizar sobre la desigualdad y discriminación que sufrimos las mujeres en una sociedad patriarcal, en todos los ámbitos de desarrollo. En esta coyuntura revolucionaria, no son pocas las periodistas que han tomado la posta de la pluma y la palabra para dar voz a estas expresiones, a la diversidad de un movimiento que crece y hace historia. María Florencia Alcaráz es una de ellas. Periodista y Licenciada en Comunicación social por la Universidad Nacional de La Matanza, es una de las principales referentes de una comunicación con perspectiva de género, de una comunicación feminista. Florencia se especializa en la temática de violencias machistas y violencia institucional. Se desempeñó como redactora en Cosecha Roja e Infojus Noticias. Hoy es colaboradora del suplemento Las 12 y Broadly en español, entre otros medios. Integra el colectivo Ni Una Menos, la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género y Chicas Argentina, entre otros espacios en donde trabaja en red con otras mujeres.

—¿Cómo definirías la situación del periodismo en la actualidad?

—Creo que muchos y muchas periodistas estamos pasando un periodo de crisis que tiene que ver con la situación del país en general. Hay un achicamiento de los medios, están llamado a retiros voluntarios, cuando una persona se jubila o fallece no se renueva su puesto. Tenemos muchos periodistas sin trabajo desde diciembre del año pasado con el cierre de Infojus y el vaciamiento del Grupo 23, por todo esto y pensando al periodismo como fuente de trabajo, estamos pasando un momento crítico. En mi caso personal –por ejemplo– no tengo un trabajo fijo, el año pasado trabajaba en Radio Nacional e Infojus y desde este año no tengo nada fijo salvo notas freelance, lo que es mucho más precario.

—En relación a esto ¿cómo pensás que impacta la derogación de artículos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual?

—Se ve en muchísimas cosas, en el periodismo de género la ley propuso la creación de un Observatorio para la Discriminación en Radio y TV y no está activo, eso significa que se da lugar al avance de contenidos audiovisuales conservadores o que no cumplen con lo que plantea la ley sobre no discriminación. Es un retroceso muy grande que se haya desarticulado una ley por la que tanto peleamos desde muchos sectores de la comunicación, desde la academia, desde el periodismo. Es un retroceso.

—¿Cómo observas la situación del periodismo con perspectiva de género?

—Creo que el periodismo con perspectiva de género creció mucho estos años, hay una revolución de las mujeres y tiene que ver con temáticas que muchas periodistas, antes de nosotras, han peleado, militado, trabajado en red, como es la experiencia de Periodistas de Argentina en Red por una Comunicación no Sexista -Red PAR – y la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género Argentina –RIPVG-, que son espacios de mucho activismo y trabajo para instalar una agenda con perspectiva de género, que yo llamo perspectiva feminista. Han generado muchos avances en materia de producir textos, decálogos, para hacer circular en las redacciones.

Sin embargo, esa revolución que se vive en las calles y que quedó plasmada en la marcha del 19, no tiene un correlato en los medios hegemónicos porque muchas periodistas que nos dedicamos al periodismo de género no tenemos lugar en los medios. En el Congreso nacional se está discutiendo la paridad de género y creo que habría que incorporar una paridad en los medios porque no la hay. Las mujeres feministas no tenemos espacios propios, no tenemos columnas, a mí me llaman cuando ocurre un femicidio, te llaman en la urgencia pero en realidad se puede hablar con perspectiva feminista de todo, de deportes, de cultura. Necesitamos más voces en los medios. La realidad va muchísimos pasos más adelante que los medios. La gente que participa de charlas, la gente en lo cotidiano, quiere hablar de estos temas, interesa poner en discusión; pese a ello en los medios hay periodistas que todavía hablan de trata de blancas o comentarios como el de Susana Giménez con respecto a la comunidad gay, que atrasan mucho. Faltan voces femeninas en el tv, la radio y la gráfica. Hay mujeres que quieren hablar de derechos con perspectiva feminista pero eso no se ve en las coberturas mediáticas. Necesitamos que las periodistas feministas tengan lugar.

—¿Cómo se aprovechan las redes sociales?

—Para esta lucha que damos, que es desnudar y poner sobre la mesa los hilos del patriarcado, las redes sociales colaboran mucho para hackear ese machismo porque permiten un uso más democrático, todas podemos expresarnos, no necesitamos un espacio mediático de poder para difundir. El caso de Belén en Tucumán es un claro ejemplo ya que en cuatro meses se difundió su situación, se organizó un twitazo masivo. Si bien no se la liberó porque hubo una campaña en Twitter, sí se visibilizó la lucha al respecto, porque otros casos que eran parte de la agenda feminista fue más difícil que estuvieran en la agenda común. Se tiene que combinar todo, la potencia del activismo feminista organizado y su tenacidad, y la posibilidad y oportunidad que nos dan las redes para divulgar información.

—¿Qué implica el compromiso desde la comunicación con una sociedad igualitaria?

—Las mujeres nos tenemos que sensibilizar con esta temática por una cuestión de solidaridad de género. Es el lugar que una elige para dar su batalla. Me interesa el activismo feminista en particular. En los últimos años hay muchas mujeres que se acercaron al periodismo feminista, es importante que crezca, Ni Una Menos tuvo mucho que ver, esto no es casual, esta revolución es consecuencia de un movimiento de mujeres muy robustecido.

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